La estrategia del nitrógeno | Volver al listado
Decidir la estrategia de fertilización nitrogenada en trigo afecta directamente la productividad y la rentabilidad del cultivo, por ser el nitrogeno el nutriente más relacionado con el rendimiento. Sin embargo la disponibilidad de este nutriente es muy afectada por factores climáticos de ocurrencia aleatoria, como son la temperatura y las precipitaciones. La disponibilidad de nitrógeno inicial a la siembra es variable y a partir de ella se balancean los requerimientos en función de un rendimiento objetivo prefijado. En la fertilización nitrogenada se priorizan los retornos económicos a la inversión, en base a $ retornados en relación a $ invertidos no como en fósforo, por el metabolismo del fertilizante en el suelo. Utilizando el método del balance de Nitrógeno se establece el requerimiento de N a aplicar para obtener un rendimiento objetivo, a partir de la disponibilidad de N (medido en ppm nitratos) en los 60 cm. Del perfil de suelo. El método es solamente predictivo, ya que el rendimiento correlaciona solo positivamente con el nitrógeno absorbido por el cultivo. Cuanto del nitrogeno disponible será absorbido por el cultivo variará año a año en relación a las condiciones ambientales imperantes. Solo bajo condiciones ideales todo el nitrógeno disponible será absorbido. De todas maneras, el método del balance es una muy buena aproximación para poder asegurar la nutrición requerida para el potencial de rendimiento buscado. Surge claramente que la fertilización fraccionada de nitrógeno en trigo permitirá lograr una mayor eficiencia económica en el uso del fertilizante, especialmente en trigos de ciclo medio y largo. Hacia fines de macollaje es más fácil vislumbrar la potencialidad, ajustando el rendimiento objetivo y la necesidad de fertilizante a agregar. A partir de la decisión de cuanto Nitrógeno aplicar y frente a las condiciones ambientales debe establecerse la estrategia a emplear en base a:
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