Importancia del período crítico | Volver al listado
Para entender mejor las decisiones sobre las mejores Tecnologías, es importante considerar que el número de granos por unidad de área es el principal componente de rendimiento en trigo.

Además, este componente se define en toda la primera etapa del cultivo y hasta poco después de la floración. Pero, el momento más importante se define como "Período Crítico para la definición del número de granos" y es aproximadamente de 30 días. Este período comprende desde 20 días antes de principio de floración hasta 10 días después de ésta. Esta definición fue realizada por Fischer en 1985 y durante todo este tiempo no se trabajó en Argentina para definir qué estado fenológico o visual del cultivo corresponde al comienzo del período crítico.
Al principio de este período, el cultivo debe disponer de los máximos recursos: principalmente agua, nutrientes y luz (medido como intercepción de la radiación solar incidente). Esta disponibilidad de recursos debe satisfacer, en un cultivo de medio a alto potencial de rendimiento, la demanda generada dentro de la misma planta. De este modo, y porque se están definiendo el total de flores fértiles dentro de las espigas, se podrán lograr muchos granos por unidad de área.
TRIGO EN DOS NUDOS (APROX HB-2)


No se debe confundir agua disponible con agua precipitada en dicho período, ya que existe correlación negativa entre agua precipitada durante el período crítico (por enfermedades y días nublados, entre otros) y número de granos logrados a cosecha. Por lo tanto, todas las herramientas de manejo que podamos utilizar para lograr buena cantidad de agua durante el período crítico son bienvenidos.
Respecto de los nutrientes, durante el Período Crítico se maximiza su demanda y su déficit altera la tasa de crecimiento del cultivo. Esta tasa está directamente relacionada con el peso seco de la espiga en floración y este peso lo está con el número de granos logrados.
Profundizando más este tema, ocurre que: durante los momentos anteriores de la aparición de la hoja bandera y hasta floración, se producen altas mortandades de flores que fueron formadas en las espigas pero no llegan a ser fértiles (ver Gráfico). Con herramientas de manejo que mejoren la disponibilidad del recurso nutriente durante dicho período, es posible disminuir sustancialmente dicha mortandad.
TRIGO EN HOJA BANDERA

Es importante considerar que en esta etapa, la raíz deja de crecer y, en la mayoría de nuestras condiciones de cultivo, el nitrógeno del suelo deja de estar disponible por agotamiento.
Por último, la tasa de crecimiento también está correlacionada con la intercepción de la radiación. Por lo tanto, debemos asegurarle al cultivo el IAF crítico en principio del Período Crítico. Dicho en otras palabras: 20 días antes de floración (ejemplo: el 20 de septiembre para cultivos que empiezan a florecer el 10 de octubre) debe estar completamente cubierto el suelo. Si esto no ocurre, sabemos a priori que el cultivo ya no rendirá lo que nosotros pensábamos. Además, este área foliar debe ser sana para no perder crecimiento previo a floración. De allí la importancia de controlar las enfermedades en cultivares susceptibles desde una época temprana durante encañazón.

Es importante indicar que para maximizar los rendimientos no sólo debemos tener óptima disponibilidad de agua, nutrientes e intercepción de radiación, sino que esto no alcanza si el cultivo no cuenta con temperaturas frescas (no sembrar tarde) y máxima radiación solar. Estas últimos dos recursos están asociados en el Coeficiente Fototermal.


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